lunes, 10 de diciembre de 2012

Palabras.


Bienvenidos una semana más a 7 Artes. Hoy empezamos la semana con una reflexión personal. Una reflexión sobre lo que significa en mi vida las palabras, las letras, el diálogo y, al fin y al cabo, el poder expresarse.

Las palabras nos acompañan a lo largo de nuestra vida. Están por todas partes. Habladas o escritas, y como la mayoría de cosas que están por todas partes, las palabras son importantes. Ésto tiene claras excepciones, claro. Los canis están por todas partes y sin embargo no son importantes, ni útiles.

Bien, recapitulando. Las palabras son el 90% de nuestra vida y en mi caso son mucho más importantes. Yo soy de letras, utilizo las palabras en dos direcciones principalmente. Para mí, como escritor y guionista que me considero, las palabras están ocupando mi existencia la mayor parte del tiempo.

Para algún listillo o suspicaz animalillo, especificaré que me considero escritor porque escritor es el que escribe de una forma profesional, otra cosa muy distinta es ser escritor publicado. Me considero guionista porque escribo guiones y están en pre-producción.

Después de éste aviso para navegantes continuo. Para escribir es imprescindible conocer las palabras y ya no hablo de ortografía, hablo de saber palabras y de saber utilizarlas. Está claro que para escribir bien un relato o un guión, hay que saber crear belleza con las palabras y eso es difícil. Para crear belleza hay que trabajar la selección de palabras, no cualquier palabra puede surtir el efecto deseado.

Es imprescindible meterse en la piel de el que lo lee, solo así se puede sacar adelante la belleza de las palabras. Escoger con cuidado y decisión las frases para describir a una persona, un lugar o el mero tiempo que hace en la escena que estás creando. Ese es el objetivo, crear una escena, un universo que pueda ser imaginable y nítido para el lector.

Por eso en ocasiones la inspiración es firmemente importante en el trabajo de la escritura. Al final escribir es eso, usar las palabras como puente hacia la imaginación del lector y como hilo conductor de una historia que nace de ellas. Por eso el trabajo del escritor no acaba cuando termina la obra. El trabajo acaba cuando el lector lo disfruta.

El otro ámbito en el que las palabras son importantes es evidente. La comunicación. Pero hay comunicaciones de una forma o de otra. Está claro que no todo el mundo se expresa igual. En éste tema yo soy demasiado destacado. Mi capacidad para expresarme es de todos conocida.

Un don que considero bueno es que me expreso hablando igual que escribiendo. Ésto hace que me sea muy fácil escribir y además, porque no decirlo, con una calidad considerable.

Desde pequeño utilizaba una verborrea que no llegaba a significar nada, una cadena de palabras que oía y utilizaba sin sentido. Quién iba a decir que de ahí podía sacar mi capacidad verbal. Por eso, mato con la palabra. El salón de la fama de personas que utilizan la palabra como una defensa es escaso. Yo puedo decir que pertenezco a el.

Los duelos dialécticos son mi fuerte. Puedo vencer, por eso digo que practico Kick Boxing verbal, como un símil de lo que se puede hacer con la palabra. Una buena capacidad en la expresión es un punto fuerte para cualquier persona. En un trabajo, de cara al público, para asumir el liderato y, en definitiva, para sacar adelante situaciones duras.

La expresión correcta permite ayudar a los demás, comunicar cosas a las personas, darles apoyo, ánimos. También hay que tener en cuenta que el plus de expresarse bien es ser mordaz, sincero, quizás en exceso. A partir de ahí, esa persona es digna de muchas cosas. Al final puedes confiar en quién es sincero sin pensarlo y es una suerte que tienen pocos.

Es por eso que las palabras, escritas, habladas, con una buena forma de expresión, con sinceridad, son muy importantes. Son vitales para el desarrollo de éste mundo y nos hacen avanzar hacia un futuro correcto. Ya que abordar los problemas con el diálogo es siempre mejor que usar la violencia o el desprecio. Primero se pueden hablar las cosas y luego os podéis dar de ostias en un descampado, con perdón.

Usad la palabra, valoradla. Un saludo. Quieranme.

Aarón Hernández.

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